Skip to content
Back to blog

Sanitization: protects your space from viruses and bacteria

Sanitization: protects your space from viruses and bacteria

Resumen sobre la sanitización

La sanitización es el proceso de reducir la cantidad de bacterias, virus y hongos en superficies y ambientes hasta niveles considerados seguros por las autoridades de salud pública. A diferencia de la desinfección, que busca eliminar casi por completo los microorganismos, la sanitización se centra en disminuir su presencia sin necesidad de erradicarlos totalmente.

Es clave en espacios con alta afluencia de personas (oficinas, hospitales, escuelas, comercios), donde el riesgo de contagio es mayor. La OMS destaca que una buena higiene y el uso correcto de productos sanitizantes ayudan a prevenir enfermedades infecciosas, especialmente las transmitidas por contacto con superficies contaminadas.

Diferencias entre sanitización y desinfección

  • Objetivo: la sanitización reduce microorganismos a niveles seguros; la desinfección los elimina casi por completo.
  • Uso común: la sanitización se aplica de forma rutinaria en hogares, oficinas, escuelas y restaurantes; la desinfección se reserva para hospitales, laboratorios y clínicas o situaciones de riesgo elevado.
  • Productos: la sanitización emplea soluciones alcohólicas, amonios cuaternarios y toallitas sanitizantes; la desinfección utiliza productos más potentes como cloro (hipoclorito de sodio) o peróxido de hidrógeno.
  • Frecuencia: la sanitización suele ser diaria o muy frecuente; la desinfección se realiza de forma periódica o ante casos específicos.

Ambos procesos se complementan para mantener ambientes más seguros, siempre eligiendo el método adecuado según el tipo de espacio y el nivel de riesgo.

Métodos efectivos de sanitización

  1. Uso de sanitizantes en superficies
  • Alcohol al 70% para objetos de uso diario (teléfonos, teclados, escritorios, manijas).
  • Amonios cuaternarios para mobiliario, pasamanos, pisos y áreas de contacto constante.
  • Toallitas sanitizantes para objetos compartidos (controles remotos, carritos de supermercado, mesas).
  • Soluciones de hipoclorito de sodio (cloro diluido) en superficies resistentes, siguiendo las concentraciones recomendadas por la OMS (0.1% para superficies generales y 0.5% en áreas con posible presencia de fluidos corporales).
  1. Nebulización y aspersión de sanitizantes

Adecuada para grandes áreas y zonas de difícil acceso, como oficinas, comercios, centros de salud, escuelas y guarderías. Se utilizan equipos especializados que dispersan el producto en partículas finas, logrando una cobertura uniforme. Es fundamental que los productos estén certificados y no representen riesgos para las personas que ocuparán el espacio.

  1. Higiene personal y lavado de manos

La sanitización efectiva comienza por evitar la contaminación cruzada a través de las manos. La OMS recomienda:

  • Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 40 segundos.
  • Usar gel antibacterial con al menos 60% de alcohol cuando no haya agua y jabón.
  • Evitar tocarse ojos, nariz y boca.
  1. Ventilación y calidad del aire
  • Abrir ventanas y puertas con regularidad para favorecer la circulación del aire.
  • Utilizar purificadores con filtros HEPA para reducir partículas en suspensión.
  • Limitar el uso excesivo de aromatizantes y aerosoles que puedan afectar la calidad del aire.
  1. Sanitización de textiles y objetos cotidianos
  • Lavar ropa con agua caliente (si el tejido lo permite) y detergente.
  • Desinfectar calzado y mochilas con soluciones sanitizantes al entrar en casa.
  • Aspirar y limpiar sofás, alfombras y cortinas con regularidad, usando productos específicos contra ácaros y microorganismos.

Conclusión

La sanitización es una medida esencial para mantener entornos saludables y reducir riesgos de contagio. Aplicar correctamente los métodos y productos adecuados para cada espacio contribuye a proteger la salud de las personas. Para quienes buscan soluciones profesionales, empresas especializadas como Fucesa pueden ofrecer servicios integrales de sanitización para garantizar espacios más seguros.

AspectoSanitizaciónDesinfección
Objetivo principalReducir microorganismos a niveles segurosEliminar casi por completo los microorganismos
Ámbitos de usoHogares, oficinas, escuelas, restaurantesHospitales, clínicas, laboratorios, brotes específicos
Productos típicosAlcohol 70%, amonios cuaternarios, toallitas sanitizantesCloro (hipoclorito), peróxido de hidrógeno, desinfectantes de alta potencia
Frecuencia recomendadaDiaria o muy frecuentePeriódica o ante situaciones de riesgo elevado

Request a quote