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Palomas

Palomas

La paloma doméstica (Columba livia domestica) es una de las aves plaga más extendidas en entornos urbanos. Originarias del Mediterráneo, se han adaptado perfectamente a las ciudades, donde encuentran alimento abundante y estructuras que simulan los acantilados rocosos de su hábitat natural. Una sola paloma produce más de 12 kg de excremento al año, lo que explica por qué una colonia establecida se convierte rápidamente en un problema sanitario y estructural.

Identificación

La paloma doméstica mide de 30 a 35 cm de longitud, con una envergadura de 60 a 70 cm y un peso de entre 250 y 380 gramos. Su coloración típica es gris azulado con barras negras en las alas y un cuello iridiscente, aunque presenta gran variación. Construye nidos rudimentarios con ramitas en cornisas, aleros, azoteas, torres y estructuras elevadas que imitan a los acantilados.

Señales de infestación

Las palomas dejan rastros muy visibles cuando establecen un posadero o un área de anidación:

  • Acumulación de excremento blanco-grisáceo en cornisas, ventanas, fachadas, maquinaria y vehículos estacionados.
  • Plumas y material de nido (ramitas, pasto seco) en aleros, azoteas, ductos y rejillas de ventilación.
  • Ruidos de arrullo y aleteo constante en techos, tapancos y espacios elevados.
  • Canaletas y drenajes obstruidos por nidos, plumas y excremento acumulado.

Riesgos

Las palomas se asocian a más de 60 enfermedades, incluyendo histoplasmosis, criptococosis y ornitosis (psitacosis), que pueden transmitirse al inhalar esporas presentes en el excremento seco. Sus nidos y plumas alojan ácaros y otros parásitos. El excremento contiene ácido úrico que corroe metal, piedra y concreto, dañando fachadas, maquinaria y vehículos, y provocando pérdidas económicas en edificios históricos y comerciales. Además, el excremento húmedo genera superficies resbaladizas que representan un riesgo de caídas, y los nidos obstruyen canaletas y sistemas de ventilación.

Cómo se controla

El control de palomas es un manejo de aves, no una exterminación. En Fucesa aplicamos métodos humanitarios de exclusión y disuasión, dentro de un enfoque de Manejo Integrado de Plagas (MIP) que respeta la normatividad local:

  • Exclusión física: instalación de redes anti-aves, púas (pinchos) y alambres tensados para impedir el posado y la anidación sin dañar a las aves.
  • Elementos disuasivos: dispositivos visuales, sonoros y reflectantes que ahuyentan a las aves de las zonas protegidas.
  • Sellado de accesos: cerrar aberturas en techos, aleros y fachadas que sirven como sitios de anidación.
  • Limpieza y desinfección profesional del excremento con equipo de protección adecuado, dado el riesgo de histoplasmosis por inhalación de esporas.

Prevención

Quitar el acceso al posado y al alimento es la clave para que las palomas no regresen:

  • Eliminar fuentes de alimento: no dejar comida expuesta ni alimentar a las aves, y cubrir contenedores de basura.
  • Retirar nidos y restos de forma temprana y segura, antes de que la colonia se consolide.
  • Modificar superficies de posado (ángulos, mallas) en cornisas y repisas amplias para que resulten incómodas.
  • Mantener limpias canaletas, azoteas y rejillas para no ofrecer sitios atractivos de anidación.

Cuándo llamar a un profesional

Si las palomas anidan en alturas o estructuras de difícil acceso, si hay acumulación importante de excremento o si necesitas proteger una fachada, una nave industrial o un edificio patrimonial, conviene un control profesional. La limpieza del excremento implica riesgo de histoplasmosis y debe hacerse con equipo de protección, y la instalación de redes y púas requiere técnica para ser eficaz y discreta.

En Fucesa contamos con más de 40 años de experiencia en control de plagas y aves, y operamos conforme a la NOM-256-SSA1-2012 y con registro ante COFEPRIS, con métodos humanitarios, seguros y técnicamente respaldados para hogares, comercios e industrias.

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