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Método de Ultrasonico

El método ultrasónico utiliza dispositivos que emiten ondas sonoras de alta frecuencia, por encima del rango audible para el oído humano, con la intención de incomodar y disuadir a ciertas plagas, como roedores y algunos insectos. En Fucesa lo planteamos con honestidad: es una medida complementaria, preventiva y no tóxica que se integra dentro de un programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP), no una solución por sí sola.

Cómo funciona

Los equipos ultrasónicos generan ondas de sonido en frecuencias superiores a los 20,000 Hz, imperceptibles para las personas. La premisa es que ese estímulo acústico resulte molesto para determinadas plagas y las anime a evitar la zona protegida. Muchos dispositivos varían la frecuencia y la intensidad para reducir la posibilidad de que las plagas se habitúen al estímulo con el tiempo. Las ondas ultrasónicas son direccionales y se atenuan con la distancia y los obstáculos: muros, mobiliario y estanterías bloquean su propagación, por lo que su alcance real es limitado y local.

Es importante ser claros sobre la evidencia científica: los estudios sobre repelentes ultrasónicos arrojan resultados limitados y mixtos, y los animales pueden habituarse al sonido. Por esa razón no debe considerarse un sustituto de las medidas de control con eficacia comprobada, sino un refuerzo dentro de una estrategia más amplia.

Cuándo se recomienda

El método ultrasónico resulta útil como capa adicional de prevención, especialmente donde se busca reducir el uso de químicos o se requiere una opción discreta y no letal:

  • Espacios sensibles como oficinas, comercios y bodegas, como complemento al monitoreo y la exclusión.
  • Zonas donde se desea disuadir la presencia de roedores en áreas ya saneadas y selladas.
  • Entornos que operan de forma continua y prefieren una medida que no interrumpa sus actividades.

En todos los casos lo recomendamos junto con inspección, monitoreo, exclusión física (sellado de accesos) y, cuando corresponde, control directo, que son las acciones que realmente resuelven una infestación.

Ventajas y limitaciones

Como ventajas, es un método libre de químicos que no genera residuos, funciona de manera continua sin interrumpir la operación del inmueble, su instalación es discreta y el mantenimiento es sencillo. Al no ser letal ni tóxico, encaja bien en entornos donde se busca minimizar el uso de plaguicidas.

En cuanto a sus limitaciones, su eficacia no está plenamente respaldada por la evidencia y varía según la especie, el espacio y la posibilidad de habituación. El sonido no atraviesa paredes ni objetos, por lo que su cobertura es reducida, y no elimina criaderos ni resuelve una infestación activa por sí mismo. Por estas razones lo posicionamos siempre como complemento preventivo y nunca como única medida de control.

Seguridad y normatividad

Aunque el método ultrasónico no emplea sustancias químicas, su instalación se realiza dentro de un servicio profesional con personal capacitado y certificado. Cuando el programa integral incluye aplicaciones químicas o manejo de cebos, estas se efectúan conforme a la norma NOM-256-SSA1-2012 y bajo la licencia sanitaria vigente ante la COFEPRIS, utilizando equipo de protección personal (EPP) y respetando las medidas de seguridad para personas, mascotas y alimentos.

Por qué Fucesa

Con más de 40 años de experiencia, en Fucesa preferimos la transparencia sobre las promesas exageradas. Integramos la tecnología ultrasónica dentro de un Manejo Integrado de Plagas (MIP) que parte de la inspección y el diagnóstico, combina monitoreo, exclusión y control directo, y reserva el ultrasonido como una capa preventiva adicional. Así, el cliente obtiene una recomendación honesta y un programa que realmente atiende el origen del problema, con servicio desde nuestra sede en Toluca y nuestra operación en Querétaro.

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